¿Qué es un terremoto?
Un terremoto consiste en la vibración de la
corteza terrestre ocasionada por la liberación
repentina de energía que se da al producirse
movimientos de reacomodo en las placas internas del
globo terráqueo.
Antecedentes y naturaleza de los
terremotos
Un terremoto intenso que afecte cualquier ciudad grande
de los Estados Unidos tiene el potencial de ser el desastre
natural más catastrófico para este país.
Los grandes terremotos amenazan la vida y dañan
la propiedad creando una cadena de efectos que trastornan
los ambientes naturales y los construidos por el hombre.
Una sacudida fuerte y prolongada es un efecto geológico
que puede dañar severamente las construcciones
o causarles el colapso total. Los movimientos vibratorios
de los terremotos pueden inducir efectos geológicos
secundarios como la licuefacción del suelo, deslizamientos
y peligrosas fallas a las construcciones o desencadenar
ondas sísmicas marinas (tsunamis/maremotos) que
pueden causar destrozos en las costas a miles de kilómetros
del epicentro. Los terremotos también pueden
resultar en grandes efectos no geológicos (por
ejemplo, incendios, inundaciones por fallas en los diques,
liberación de materiales tóxicos o radiactivos)
que podrían ser más catastróficos
que los efectos iniciales.
Importancia relativa de los desastres
por terremotos
Durante los últimos 20 años, solamente
los terremotos han causado más de un millón
de muertes en el mundo (1). Más de 80% de las
muertes por causa de estos eventos durante este siglo
han ocurrido en 9 países, y casi la mitad en
uno, China. El 28 de julio de 1978, a las 3:42 a.m.,
un terremoto de magnitud 7,8 ocurrió en Tangshan,
al noreste de China. En pocos segundos, una ciudad industrial
de un millón de personas se redujo a ruinas,
con más de 240.000 fallecidos (2). La acelerada
urbanización de las áreas sísmicamente
activas del mundo, cuyas poblaciones alcanzan 20.000
a 60.000 habitantes por kilómetro cuadrado, resalta
la vulnerabilidad de tales áreas ante un número
catastrófico de muertes y lesiones por efecto
de terremotos. En los últimos 10 años,
el mundo ha padecido 4 terremotos catastróficos
con grandes pérdidas de vidas: Ciudad de México,
1985 (10.000 muertes); Armenia, 1988 (25.000 muertes);
Irán, 1990 (40.000 muertes) e India, 1993 (10.000
muertes) (tabla 8-1).
Tabla 8.1
Terremotos que, en el siglo
XX, causaron más de 10.000 muertes.
Año |
Localización
(magnitud) |
Muertos |
1985 |
Ciudad
de Méjico, Méjico (M 8,1 y 7,3) |
10.000 |
1993 |
India
(M 6,4) |
10.000 |
1960 |
Agadir,
Marruecos (M 5,9) |
12.000 |
1968 |
Dasht-i-Biyaz,
Irán (M 7.3) |
12.000 |
1962 |
Buyin
Zhara, Irán (M 7,3) |
12.225 |
1917 |
Indonesia
(M 7,0+) |
15.000 |
1978 |
Tabas,
Irán (M 7,7) |
18.200 |
1905 |
Kangra,
India (M 8,6) |
19.000 |
1948 |
Ashkabad,
USSR (M 7,3) |
19.800 |
1974 |
China
(M 6,8) |
20.000 |
1976 |
Ciudad
de Guatemala (M 7,5) |
23.000 |
1988 |
Armenia,
URSS (M 6,9) |
25.000 |
1935 |
Quetta,
Pakistán (M 7,5) |
25.000 |
1923 |
Concepción,
Chile (M 8,3) |
25.000 |
1939 |
Chillán,
Chile (M 8,3) |
28.000 |
1915 |
Avezzano,
Italia (M 7,5) |
32.610 |
1939 |
Erzincan,
Turquía (M 8,0) |
32.700 |
1990 |
Irán
(M 7,7) |
40.000 |
1927 |
Tsinchai,
China (M 8,0) |
40.912 |
1908 |
Messina,
Italia (M 7,5) |
58.000 |
1970 |
Ankash,
Perú (M 8,3) |
66.794 |
1923 |
Kantto,
Japón (M 8.3) |
142.807 |
1920 |
Kansu,
China (M 8,5) |
200.000 |
1976 |
Tangshan,
China (M 7,8) |
242.000 |
Total |
|
Aprox.1´500.000 |
Factores que contribuyen a
los desastres por terremotos
Un terremoto puede causar gran número de afectados,
dependiendo de su magnitud, su proximidad a un centro
urbano y el grado de preparación y medidas de
mitigación implementadas. A las 5.04 p.m. del
martes 17 de octubre de 1989, un terremoto de magnitud
7,1 con epicentro cerca del pico Loma Prieta en las
montañas de Santa Cruz al norte de California,
causó 62 muertos y 3.000 lesionados (5). Este
fue el más destructor de los terremotos desde
1971, cuando ocurrió el del Valle de San Fernando
al sur de California. El de Loma Prieta trajo a la memoria
aquel de Armenia el 7 de diciembre de 1988, el cual
liberó menos de la mitad de la energía
(magnitud 6,9) pero causó 25.000 muertes y 18.000
lesionados. Las diferencias en el impacto entre los
dos terremotos están directamente relacionadas
con el grado de preparación y mitigación
entre el norte de California y la antigua Unión
Soviética (6-7). El estricto cumplimiento de
los códigos de construcción en las últimas
dos décadas indudablemente salvó muchas
vidas y miles de edificaciones resistieron (8-9).
Se espera que, dado el crecimiento de la población
en las áreas de riesgo, el número de afectados
continuará elevado en el futuro.
Factores que afectan la ocurrencia
y la severidad de los terremotos
Factores naturales
Los terremotos tienden a concentrarse en zonas particulares
de la superficie terrestre que coinciden con los bordes
de las placas tectónicas en las cuales está
dividida la corteza terrestre. Los movimientos relativos
de las placas a lo largo de los bordes no son deslizamientos
suaves y hay superposición de unas con otras.
Esto lleva a deformaciones que ocurren en las rocas
a cada lado de los bordes de las placas como resultado
de las fuerzas que reconstruyen. Como las rocas se deforman
a cada lado de las placas, almacenan energía
y la cantidad de tal energía almacenada en grandes
volúmenes de rocas puede ser verdaderamente masiva.
Cuando las fallas ceden, la energía almacenada
en las rocas es liberada en pocos segundos, en parte
como calor y en parte como ondas de choque. Esas ondas
constituyen el terremoto (10). La energía vibratoria
resultante es, entonces, transmitida a la superficie
terrestre y cuando la alcanza, puede causar daños
y colapso de las estructuras que a su vez pueden matar
o producir lesiones a los ocupantes de las mismas. Esas
grandes e inexorables fuerzas son responsables del cinturón
de actividad sísmica que se extiende a lo largo
de la orilla del océano Pacífico de Suramérica
hasta Japón.
Fuerza del terremoto
La magnitud y la intensidad son dos medidas de la fuerza
de un terremoto y frecuentemente se confunden por el
común de la gente (11). La primera es una medida
de la energía física liberada en su origen,
estimada por las observaciones instrumentales. Varias
escalas de magnitud están en uso. La más
vieja y ampliamente usada es la de Richter, desarrollada
por Charles Richter en 1936. Aunque la escala es abierta,
la mayor fuerza registrada hasta la fecha ha sido de
8,9.
De otro lado, la intensidad es una medida de los efectos
percibidos más que de la fuerza del terremoto
mismo. Es una medida de la severidad del impacto en
un lugar específico. Entonces, mientras la magnitud
se refiere a la fuerza del terremoto como un todo (un
terremoto puede tener sólo una magnitud), la
intensidad se refiere a los efectos en un sitio particular.
La intensidad es usualmente mayor cuanto más
cerca esté del epicentro. La intensidad se determina
clasificando el grado de la sacudida a través
de una escala sobre la base de las consecuencias visibles
dejadas por el terremoto y de los reportes subjetivos
de las personas que experimentan la sacudida. Hay muchas
escalas de intensidad en uso en el mundo. La más
usada en los Estados Unidos es la modificada de Mercalli
(MM), desde levemente perceptibles (MMI) hasta la destrucción
total (MMXII) (tabla 8.3).
La intensidad de un terremoto está más
relacionada con sus consecuencias en la salud pública
que con la magnitud. Las escalas de intensidad han permitido
hacer comparaciones con terremotos ocurridos antes del
desarrollo de los instrumentos de monitorización.
La destrucción causada por un terremoto está
en función de su intensidad y la resistencia
de las estructuras a las sacudidas.
Tabla 8.3
Categorías de la
escala modificada de Mercalli (MM)
I |
Percibido
tan sólo por muy pocas personas bajo circunstancias
especialmente favorables. |
II |
Percibido
tan sólo por pocas personas en reposo, especialmente
sobre pisos altos de las edificaciones. Pueden
mecerse objetos suspendidos. |
III |
Se
percibe muy notoriamente adentro. Puede mecerse
levemente estando en un vehículo automotor. Vibración
semejante al paso de un camión. |
IV |
Se
percibe adentro por muchos y afuera por unos pocos.
En la noche, algunos se despiertan. Traquetean
losa, cristalería, ventanas y puertas. |
V |
Se
percibe por casi todos; el daño a los contenidos
y estructuras es raro pero posible. |
VI |
Se
percibe por todos; muchos se asustan y corren
fuera; daños leves. |
VII |
Todos
corren afuera; daños sin importancia para edificaciones
sísmicamente bien diseñadas y construidas; daños
leves a moderados para estructuras ordinarias;
considerables daños a estructuras pobremente diseñadas
o construidas. |
VIII |
Daños
leves en estructuras bien diseñadas, considerables
en las ordinarias y grandes en las pobres; caen
chimeneas, monumentos, muros, etc. |
IX |
Daño
considerable para las estructuras bien diseñadas
e inmenso (incluyendo colapso parcial o completo)
en otras edificaciones; las edificaciones se desplazan
de sus cimientos; las tuberías subterráneas se
rompen. |
X |
Algunas
estructuras de madera bien construidas se destruyen;
la mayor parte de la mampostería y de las estructuras
ordinarias es destruida; las carrilleras se tuercen;
son comunes los deslizamientos, el agua se derrama
sobre los bancos de diques y lagos, etc. |
XI |
Pocas,
si alguna, estructuras de mampostería permanecen
en pie; los puentes se destruyen, se abren grandes
grietas en el terreno; la tubería subterránea
está completamente fuera de servicio; la tierra
se hunde. |
XII |
El
daño es total; se ve la propagación de las ondas
a lo largo de la superficie del terreno; casi
imposible permanecer de pie; los objetos son arrojados
al aire. |
Factores topográficos
Los factores topográficos afectan sustancialmente
el impacto de los terremotos. Las sacudidas violentas
en áreas construidas sobre suelos de aluvión
o vertederos los cuales tienden a licuarse y exacerbar
las oscilaciones sísmicas, pueden producir daños
y lesiones importantes lejos del epicentro (12). El
impacto del terremoto de Ciudad de México en
1985, donde se estima que murieron 10.000 personas,
y el de 1989 en Loma Prieta, son buenos ejemplos de
cómo las condiciones locales del suelo son importantes
en cuanto al daño más severo de las edificaciones.
Factores meteorológicos
Los asuntos meteorológicos juegan un efecto
directo menor pero pueden afectar sustancialmente las
consecuencias secundarias de los terremotos. Las marejadas
y los altos niveles de agua por tormentas exacerban
el impacto de las ondas sísmicas marinas. La
saturación de los suelos con agua incrementa
la probabilidad de deslizamientos y fallas en los diques
al igual que la probabilidad de la licuefacción
del suelo durante las sacudidas. La falla de los diques
inducida por un terremoto cuando las corrientes están
cerca del estado de inundación puede ser catastrófica.
Si las viviendas quedan con daños considerables,
la lluvia y las bajas temperaturas serían, al
menos, incómodas y podrían contribuir
al incremento de la morbilidad y la mortalidad, como
se observó en Armenia en diciembre de 1988.
Actividad volcánica
A menudo los terremotos se asocian con volcanes activos,
en ocasiones por el flujo de magma o por incremento
en la presión que sigue a la intrusión
magmática. Generalmente, las llamadas vibraciones
armónicas asociadas con el flujo de magma no
son dañinas; sin embargo, los terremotos relativamente
severos pueden preceder o acompañar a las erupciones
volcánicas y contribuir así a los devastadores
deslizamientos.
Factores generados por el hombre
(causas artificiales de terremotos)
Se sabe que cuatro actividades humanas, o sus consecuencias,
inducen terremotos: 1) el llenado de grandes depósitos
de agua; 2) la inyección profunda de pozos; 3)
las explosiones subterráneas de proyectos nucleares,
y 4) el colapso de minas o trabajos subterráneos.
Algunos observadores han especulado que las detonaciones
nucleares a lo largo de una falla geológica pueden
liberar fuerzas en forma controlada e impedir un terremoto
importante, pero el riesgo potencial de error con tales
experimentos ha desanimado a los más intrépidos
investigadores de terremotos (13).
Factores que influyen en la morbilidad
y la mortalidad por terremotos
Factores naturales
Deslizamientos
Los deslizamientos de tierra y de lodo desencadenados
por los terremotos han sido los causantes de la mayoría
de las muertes y las lesiones serias en varios terremotos
recientes, incluyendo los de Tajikistán (1989),
Filipinas (1990) y Colombia (1994) (17). A comienzo
de este siglo, los deslizamientos fueron claramente
los hallazgos dominantes en los terremotos de China,
100.000 muertos en 1920, y uno que mató más
de 66.000 en Perú en 1970 (18). Los deslizamientos
pueden enterrar poblados y casas en laderas, barrer
vehículos lejos de las vías, en barrancos,
especialmente en áreas montañosas. Los
flujos de detritos causados por los terremotos pueden
también represar ríos. Esos represamientos
pueden llevar a inundaciones en tierras aguas arriba
y, si el dique se rompe de repente, puede causar ondas
de agua enviadas súbitamente aguas abajo. Los
dos eventos ponen en riesgo los asentamientos humanos.
Tsunamis (ondas sísmicas
marinas)
Los terremotos submarinos (maremotos) pueden generar
destructivos tsunamis (olas sísmicas) que viajan
miles de millas sin disminuir antes de ocasionar destrucción
a las líneas costeras y alrededores de bahías
y puertos. Un tsunami puede ser creado directamente
por los movimientos de tierra bajo el agua durante terremotos
o por deslizamientos, incluyendo los ocurridos bajo
el agua. Pueden viajar miles de millas a 483-966 km/h
con muy poca pérdida de energía. Las olas
altas en aguas oceánicas profundas pueden ser
únicamente de unos pocos metros y pasar bajo
los barcos con pocas molestias, pero en las aguas costeras
poco profundas pueden alcanzar 30,48 metros, con un
impacto devastador sobre las embarcaciones y las comunidades
al borde de la playa. Las crestas sucesivas pueden arribar
a intervalos entre 10 y 45 minutos y dar rienda suelta
a la destrucción por varias horas.
La costa del Pacífico de los Estados Unidos
está en mayor riesgo de tsunamis, primariamente
por los terremotos en Suramérica y la región
de Alaska/Islas Aleutian. Por ejemplo, en 1964, el terremoto
de Alaska generó tsunamis de 6 metros de altura
a lo largo de las costas de Washington, Oregon y California
y causó grandes daños en Alaska y Hawaii.
Mató 122 personas mientras cerca del epicentro
del terremoto murieron sólo 9. Los tsunamis son
claramente la principal amenaza relacionada con los
terremotos para los habitantes de Hawaii. Más
recientemente, los tsunamis ocasionados por terremotos
respondieron por la mayoría de las muertes y
las lesiones serias en Nicaragua (1992), norte de Japón
(1993) e Indonesia (1992 y 1994) (19-20).
Réplicas
La mayoría de los terremotos son seguidos por
réplicas, algunas de las cuales pueden ser tan
fuertes como el terremoto mismo. Muchas muertes y lesiones
serias ocurrieron por una fuerte réplica 2 días
después del terremoto de Ciudad de México,
el 19 de septiembre de 1985, el cual mató 10.000
personas (15). En algunos casos, los deslizamientos
pueden ser desencadenados por una réplica, después
del sacudón principal. Algunos grandes flujos
de escombros se inician lentamente con un goteo pequeño
que luego se agiganta. En esos casos puede haber el
suficiente aviso y una comunidad atenta al riesgo evacúa
oportunamente.
Hora del día
La hora del día es un factor importante y determinante
en el riesgo de morir o lesionarse a causa de la probabilidad
de quedar atrapado por un edificio colapsado. Por ejemplo,
el terremoto de Armenia en 1988 ocurrió a las
11:41 a.m. y muchas personas quedaron atrapadas en las
escuelas, edificios de oficina o fábricas. Si
el terremoto hubiera ocurrido a otra hora, los patrones
de lesiones y muertes hubieran sido bastante diferentes.
El terremoto de Long Beach, California, en 1933, causó
grandes daños a las escuelas pero no hubo muertes
debido a que ocurrió a una hora en que la escuela
no funciona (21). En Guatemala, el terremoto de 1976,
con 24.000 muertos, ocurrió a las 3:05 a.m. mientras
la mayoría de la gente estaba durmiendo. Si el
mismo terremoto hubiese ocurrido más tarde, mucha
más gente podría haber estado afuera y
no se habrían lesionado (22). Por otro lado,
el terremoto de Northrige en 1994, al sur de California,
mató 60 personas (3,23), el número de
lesiones y muertes entre 700.000 escolares y 6 millones
de viajeros al trabajo probablemente habría sido
mucho peor si ocurre a las 9 de la mañana, un
día de escuela y de trabajo y no a las 4:31 a.m.
de un día festivo. Así, la hora del día
en que ocurre un terremoto es un factor crucial en el
número de víctimas.
Factores generados por el hombre
Los incendios y la rotura de diques en un terremoto
son ejemplos de grandes complicaciones causadas por
el hombre, que agravan los efectos destructivos del
terremoto. En los países industrializados, un
terremoto también puede ser la causa de un gran
desastre tecnológico por el daño o la
destrucción de estaciones nucleares, centros
de investigación, áreas de almacenamiento
de hidrocarburos y complejas fábricas de productos
químicos y tóxicos. En algunos casos,
tales desastres ‘posteriores’ pueden causar
muchas más muertes que las causadas directamente
por el terremoto (24).
Riesgo de incendios
Uno de los más severos desastres secundarios
que pueden seguir a los terremotos es el incendio (25).
Las sacudidas severas pueden causar volcamiento de estufas,
calentadores, luces y otros elementos que pueden iniciar
las llamas. Históricamente, en Japón los
terremotos que desencadenan incendios tienen 10 veces
más muertos que aquellos que no lo hacen (25).
El terremoto de Tokio de 1923, el cual mató más
de 140.000 personas, es un ejemplo clásico del
potencial de los incendios para producir un enorme número
de casos luego de los terremotos. En forma similar,
el gran incendio ocurrido después del terremoto
de San Francisco en 1906 fue responsable de muchos más
muertos. Más recientemente, el terremoto de 1994
en Northrige, California, mostró que las fuertes
vibraciones pueden separar los puntos de conexión
de las líneas subterráneas de combustible
o gas causando escapes de mezclas explosivas o volátiles
y desencadenar incendios (4,23). En forma similar, durante
las primeras 7 horas después del terremoto de
Loma Prieta en 1989, al norte de California, San Francisco
tenía 27 incendios estructurales y más
de 500 reportes de incidentes de fuegos (8). Además,
el suministro de agua de la ciudad se interrumpió,
comprometiendo seriamente la capacidad de lucha contra
el fuego (26).
Quizás, las áreas más vulnerables
son los sectores de casas hechas con cualquier cosa
sobre la periferia de muchas ciudades rápidamente
pobladas en los países en vías de desarrollo
(‘asentamientos ilegales’ o ‘invasiones’).
Muchas de ellas tienen el potencial de presentar conflagraciones
catastróficas después de los terremotos.
Factores estructurales
El trauma causado por el colapso parcial o completo
de las estructuras hechas por el hombre es la causa
más común de muerte y lesión en
la mayoría de los terremotos (1). Cerca de 75%
de las muertes atribuidas a terremotos en este siglo
fueron causadas por el colapso de edificaciones que
no fueron adecuadamente diseñadas para sismorresistencia,
construidas con materiales inadecuados o pobremente
levantadas (27). Los resultados de los estudios de campo
luego de terremotos han demostrado que los diferentes
tipos de edificaciones se deterioran en diferentes formas
cuando están sujetos a fuertes vibraciones y
movimientos del terreno. También hay evidencia
de que esos diferentes tipos de edificaciones inflingen
lesiones en diferentes formas y con diferentes grados
de severidad cuando se colapsan (14,28,29).
Factores no estructurales
Se sabe que los elementos no estructurales y contenidos
de las edificaciones fallaron y causaron daños
importantes en pasados terremotos. El revestimiento
de fachadas, paredes divisorias, parapetos de techo,
ornamentos arquitectónicos externos, chimeneas
en mampostería no reforzada, cielos rasos, pozos
de elevador, tanques de techo, luces suspendidas y los
contenidos dentro de las edificaciones como los accesorios
elevados en los hospitales, están entre los numerosos
elementos no estructurales que pueden caer en un terremoto
y algunas veces causar lesiones o muerte (30). El frecuente
colapso de las escaleras hace particularmente difícil
escapar, pues muchos edificios sólo tienen una
escalera (31). Además, los muebles pesados, las
aplicaciones, los estantes para libros, los equipos
y los objetos ubicados en sitios altos pueden caer y
causar lesiones a menos que estén asegurados
(16). Aunque los estudios recientes indican que los
elementos no estructurales como los cielos rasos y los
contenidos de las edificaciones como equipo de oficina
y de hogar, tienen poca probabilidad de causar lesiones
fatales, tales elementos son responsables de numerosas
lesiones leves y moderadas que implican costos en la
atención (32).
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