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PROGRAMA
DE LAS NACIONES UNIDAS PARA LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS
(UN-HABITAT) PROGRAMA
DE FORTALECIMIENTO DE CAPACIDADES EN LA GESTIÓN LOCAL DEL RIESGO PARA
EL DESARROLLO URBANO SOSTENIBLE DE LA CUENCA DEL CARIBE DE HABLA HISPANA PROYECTO
DE COOPERACIÓN UPE/SEMA/IDRC Y UN-HABITAT |
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El “Programa” emana
de la Consulta Regional “Gestión local y reducción del riesgo en los asentamientos
humanos de la Cuenca del Caribe”, realizada en la Habana, Cuba, del 17
al 19 de septiembre del 2002, en la cual participaron representantes de
los países de habla hispana de América Central y el Caribe y las principales
organizaciones internacionales trabajando en el tema. El Programa proporciona
el marco conceptual para el presente proyecto (“Apoyo a las Autoridades
Locales de Ciudades de América Central”). Algunas de sus principales consideraciones
y justificativa para el proyecto se presentan a continuación: El
Impacto de los desastres naturales en la región El
efecto de los desastres naturales en América Central y el Caribe se ha
incrementado notablemente en las ultimas décadas y en especial en él ultimo
quinquenio. Los desastres han causado perdidas invalorables en vidas humanas,
en la infraestructura y en la economía, trastornado en forma severa el
desarrollo de la región. En la zona caribeña de América Central y en el
Caribe Insular, los desastres hidro-meteorológicos son los que presentan
mayor recurrencia y los que más daños han causado. Se estima que
el 90% de las muertes producidas por las catástrofes de la última década,
están relacionadas con este tipo de fenómeno. Avances
en la reducción del riesgo En
la década pasada y en el comienzo del nuevo milenio se han dado avances
cualitativos y significativos en la lucha contra los desastres y en la
toma de conciencia sobre sus efectos negativos en el desarrollo. La declaración
del Decenio Internacional para la Reducción de Desastres Naturales de
las Naciones Unidas (DIRDN, 1990-1999); la adopción de la Estrategia Internacional
para la Reducción de los Desastres (EIRD 2000); el establecimiento del
Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres Naturales de América
Central (CEPREDENAC, 1993) y la Caribbean Disaster Emergency and Reponse
Agency (CDERA, 1991); la participación del Programa de Naciones Unidas
para el Desarrollo (PNUD), la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
y la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR), entre otros; han
jugado un papel fundamental en la formación de conciencia y en la promoción
de estrategias y políticas de cooperación en el ámbito regional y a lo
interno de los países. A
partir de la década del 1990 se constituyen sistemas nacionales de reducción
de riesgo, de carácter multisectorial e inter-institucional, normalmente
bajo la dirección de la Presidencia de la
República. En la actualidad, todos los países, o cuentan con legislaciones
modernas adaptadas a los nuevos retos del desarrollo o ellas están en
proceso de revisión y modernización. Sin embargo, ellas aún no son aplicadas
en su integridad. La
Federación de Municipios del Istmo Centroamericano (FEMICA) al igual que
las federaciones municipales nacionales y sub-nacionales, han comenzado
a asumir un papel protagónico en introducir la gestión del riesgo como
uno de los temas prioritarios de las agendas locales y, en la actualidad,
se están promoviendo importantes esfuerzos para avanzar en el desarrollo
de estrategias de reducción de desastres en este ámbito. El
Secretariado de Manejo del Medio Ambiente
(SEMA) del IDRC colabora directamente con FEMICA y co-financia
con el BID la asistencia técnica para la ejecución del
proyecto “Manejo de Servicios Ambientales para Poblaciones Vulnerables
en Ciudades de América Central en ciudades de Nicaragua y Honduras.
En esta iniciativa, los centros de investigación nacionales, autoridades
y técnicos municipales participan directamente en la identificación y elaboración de casos de estudio para ilustrar
buenas practicas en gestión en vulnerabilidad en ciudades. Dicho proyecto
tiene como uno de sus objetivos centrales el desarrollo de un Programa
Regional de Capacitación Municipal en gestión del riesgo en áreas urbanas
vulnerables. La
sociedad civil también ha jugado un papel importante en el desarrollo
de acciones y propuestas efectivas en la gestión del riesgo. Ella constituye
en 1999 la organización de base local “Red Comunitaria de América Central
para la Gestión del Riesgo”, con avances significativos en la elaboración
de propuestas concretas y una interpretación y conceptualización del riesgo,
desde la perspectiva de las comunidades. Recientemente
el sector de urbanismo, de la vivienda y los asentamientos humanos ha
tomado conciencia sobre la necesidad de incorporar en las políticas nacionales
aspectos para la reducción de desastres. Tanto el Consejo Centroamericano
de la Vivienda y Asentamientos Humanos (CCVAH) como la Asamblea Regional
de Ministros y Autoridades Máximas del Sector Vivienda y Urbanismo de
América Latina y el Caribe, Foro Iberoamericano de la Vivienda y Urbanismo
(MINURVI) han asumido como parte de sus tareas el desarrollo de actividades
sobre la gestión de desastres. El
CCVAH ha renovado recientemente (Reunión del CCVAH, 10 Junio de 2005)
su compromiso de apoyar el “Programa de Fortalecimiento de Capacidades”
en el ámbito nacional y definir, con el apoyo de EIRD y UN-HABITAT, un
conjunto de acciones especificas para ejecución nacional con la participación
de los entes rectores de sector vivienda y desarrollo urbano. El
Programa se apoya en la aplicación de buenas practicas para mejorar la
capacidad de gestión en la reducción de la vulnerabilidad a los desastres
naturales. En vista del foco del Programa en la gestión en el nivel local,
se pretende tomar en consideración practicas exitosas que han influido
en tres aspectos centrales para la gestión local: a) las políticas y normativa
sobre prevención de riesgos en el nivel local; b) los instrumentos y practicas
de planificación participativa del desarrollo urbano local que incorporen
aspectos de reducción de vulnerabilidades; y c) el diseño de intervenciones
físicas y proyectos para la reducción de riesgos. Recientes
estudios conducidos por UN-HABITAT/ROLAC sobre la gestión de desastres
en América Central, muestran que aun existe una brecha entre el instrumental
usado para la gestión de desastres (que generalmente se aplica a nivel
nacional) y el instrumental para la planificación urbana (que en general
da poca prioridad a la gestión de desastres). Falta
de conciencia pública y débil capacidad institucional, particularmente
en municipios pequeños, contribuyen a la falta de atención dada a estos
temas. Igualmente, a pesar de los avances logrados en los últimos años,
el proceso de descentralización y fortalecimiento de capacidad locales
en América Central esta más rezagado que en otros países de las Américas. Existen
algunas buenas experiencias en la región en la constitución de “mesas”,
grupos o comités de trabajo para atender a temas específicos de la planificación
y gestión local participativa. La constitución de mesas, grupos o comités
de trabajo es parte de los procesos de gestión promovidos por UN-HABITAT
y aplicados con éxito en programas tales como AL21 y Ciudades Sostenibles
(Cuba, Colombia, Perú, Brasil, Ecuador). Existe igualmente cierta experiencia
en América Central en la aplicación de instrumentos similares (Nicaragua,
El Salvador). Las
mesas de coordinación son grupos de trabajo en los cuales participan representantes
de los principales grupos de actores locales: las autoridades locales,
las oficinas descentralizadas de instituciones del gobierno nacional,
la sociedad civil y grupos de la comunidad, el sector privado empresarial,
instituciones de educación y otras. Las mesas generalmente debaten sobre
el diagnóstico de la situación actual y la definición de prioridades de
atención. Con base a la formulación de planes de acción, ellas proponen
medidas a ser tomadas, tanto en términos de obras como en aspectos institucionales,
normativos y de gestión. Vacíos
que persisten A
pesar del avance logrado en los últimos años, aún se encuentra arraigada
la visión coyuntural del socorro y la emergencia y siguen siendo relegadas
a un segundo plano las acciones de prevención y desarrollo sostenible.
Los recursos, la toma de decisiones, las capacidades y los aspectos principales
relacionados con la reducción del impacto de los desastres, continúan
concentrados en las instituciones nacionales y cuando se dan acciones
descentralizadas, estas se deben más a la limitada capacidad y falta de
recursos de las instancias nacionales que una genuina política de descentralización.
El sector de la vivienda y los asentamientos humanos ha tenido una débil
acción en cuanto a la gestión del riesgo. Pocos procesos se han impulsado
para mejorar las condiciones de riesgo en las ciudades. Es necesario el
actualizar el marco jurídico-normativo vigente y trabajar en forma multisectorial,
en donde se involucren instancias relacionadas con la planificación estratégica,
económica, de ordenamiento del territorio, gestión municipal, y actores
clave de la sociedad civil, entre otros. El
Programa de fortalecimiento de capacidades en la gestión local del riesgo
surge así como una iniciativa para atender los vacíos arribas indicados
privilegiando el apoyo a la acción local. Importantes
esfuerzos se han desarrollado en promover estrategias para reducir el
riesgo. Esto se ha traducido en la aprobación de los siguientes instrumentos:
a) el “Marco Estratégico para la
reducción de la vulnerabilidad y los desastres”; b) la declaratoria del “Quinquenio Centroamericano para la reducción
de la vulnerabilidad y el impacto de los desastres 2000-2004” y c) la
actualización del “Plan Regional para la Reducción de los Desastres (PRRD)”.
La Alianza Interagencial
PNUD/EIRD/UN-HABITAT ha promovido igualmente una serie de actividades
en América Central, incluyendo la Consulta Regional “Gestión local y reducción
del riesgo en los asentamientos humanos de la Cuenca del Caribe”, realizada
en la Habana, Cuba del 17 al 19 de septiembre del 2002. La consulta desarrolló una Estrategia
y Plan de Seguimiento para reducir
el riesgo en los asentamientos humanos. Entre los elementos centrales
de la estrategia se incluye: A su vez, el Secretariado de Manejo del Medio Ambiente para América Latina
y Caribe, SEMA/IDRC, ha desarrollado una serie de actividades de apoyo
a los municipios de la región, tanto en el área de investigación como
de capacitación en la temática de gestión integral del riesgo. Como un
aporte para la labor de los técnicos municipales, el SEMA ha desarrollado
un instrumento denominado Sistema Integrado para la Gestión Ambiental
Municipal (SIGA), el cual está basado en un enfoque integral y holístico
del riesgo y la vulnerabilidad. Dentro del mismo, el riesgo ambiental
es concebido como el resultado de la concatenación de múltiples procesos
de diverso origen, tanto naturales como sociales, territoriales, tecnológicos
y culturales, los cuales tienen una expresión territorial y afectan tanto
el presente como el futuro de las poblaciones localizadas en dichas áreas. Mediante la aplicación del enfoque del SIGA, y a través
de la generación y análisis de información cartográfica relacionada con
bases de datos, los municipios de la región están en condiciones de identificar
y diagnosticar áreas de riesgo frente a diversas amenazas,
y de prever los efectos provocados por desastres ambientales en áreas
urbanas vulnerables, permitiendo así una planificación orientada a la prevención y reducción de riesgos en zonas
ambientalmente vulnerables. En un esfuerzo por
coordinar y potenciar sinergias entre instituciones que abordan esta problemática
en la región, UN-HABITAT y SEMA firmaron un acuerdo en Noviembre de 2003,
que establece entre sus prioridades, la participación de ambas instituciones
en la implementación de sistemas o herramientas para la prevención de desastres ambientales
en áreas urbanas vulnerables. En el marco de dicho acuerdo se establece
la presente propuesta de cooperación. El
Programa se plantea como una contribución regional a la implementación
de la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres (EIRD) que tiene como objetivo servir de marco global de
trabajo para la acción, con una visión que permita a las sociedades ser
más resistentes ante los efectos de los peligros naturales y los desastres
tecnológicos causados por los mismos. El Programa también responde a los
principios de la Agenda Hábitat. El capítulo cuarto, “Estrategia del Plan
de Acción Mundial”, inciso C) “Desarrollo Sostenible de los Asentamientos
Humanos”, El
programa se estructura con base a 5 objetivos específicos: Este
se concibe como un primer paso en la implementación de un proceso regional
para fortalecer la capacidad de manejo de la reducción del riesgo en el
ámbito local como parte integral de la gestión de los asentamientos humanos.
El programa dirige sus actividades al diseño de procesos e instrumentos
de apoyo a los varios actores que participan en la gestión del riesgo
y desarrollo local. El Programa fortalece a las entidades regionales trabajando
en el tema, para que puedan asumir la implementación de actividades nacionales
y regionales de seguimiento. La
implementación del Programa se concibe como una sociedad entre la Alianza
Interagencial EIRD/PNUD/UN-HABITAT con FEMICA y el SEMAI/IDRC, que viene
actuando activamente tanto en Centro y América del Sur en la promoción
de esta temática y el enfoque integral holístico llamado: SIGA.
Objetivo
del proyecto La
actividad de cooperación con SEMA/IRDC se enmarca en el primer objetivo
del Programa de Fortalecimiento de Capacidades en la Gestión Local del
Riesgo para el Desarrollo Urbano Sostenible de la Cuenca del Caribe de
Habla Hispana, esto es, el: “Fortalecimiento
de la capacidad de los gobiernos locales para la prevención y la reducción
de desastres en los asentamientos humanos con mayor grado de vulnerabilidad
y pobreza”. El proyecto
tiene como objetivo especifico el establecimiento de mesas municipales
de coordinación para fortalecer la capacidad local, municipal, de gestión
de riesgos y el desarrollo local. Para este
fin, el proyecto también apoyará en forma limitada el fortalecimiento
de la capacidad de otros actores como las asociaciones municipales nacionales
y las asociaciones de la sociedad civil. Productos / Resultados esperados Actividades Suministro
de guías de capacitación para SIGA por SEMA/IDRC
Preparación de guía para la operación de las mesas
Capacitación a puntos focales nacionales y a las mesas en los 4 países
participantes
Selección de ciudades participantes en el proyecto en consulta con asociaciones
municipales, institución de gestión de desastres y organismo nacional
de asentamientos humanos
Acuerdo con municipalidades y socios locales para la constitución de las
mesas
Capacitación a los miembros de las mesas en su operación
Preparación de los estatutos de operación de las mesas y programa de trabajo
Inicio de las actividades de diagnostico local y capacitación en evaluación
y gestión de riesgos valuación
de la operación de las mesas y presentación de la experiencia al Tercer
Foro Urbano Mundial en 2006
Revisión de literatura disponible sobre herramientas Clasificación
en fichas de referencia Publicación Preparación
de términos de referencia para el grupo de coordinación regional Constitución
del grupo y preparación de calendario de actividades Arreglos de implementación La Coordinación del proyecto será responsable
por la ejecución de las actividades previstas en el mismo, la preparación
de planes de trabajo, supervisión de insumos técnicos y capacitación,
selección de personal, evaluación y preparación de informes según sea
requerido.
La coordinación del proyecto y punto focal de UN-HABITAT para todos los
aspectos de su ejecución, bajo la supervisión de UN-HABITAT/ROLAC en Río
de Janeiro, Brasil, es: Sra. Ileana Ramírez Coordinadora de Programas UN-HABITAT para Costa
Rica y América Central San José, Costa Rica Tel: (506) 202-7960
El
punto focal de EIRD para el proyecto es: Sr. Dave Zervaas Oficina Regional para América Latina y el Caribe ONU-EIRD Ciudad
de Panamá, Panamá E-mail:
eird@eird.org UN-HABITAT
y EIRD han firmado un memorando de entendimiento global para la cooperación
en la implementación de actividades conjuntas sobre el tema de desastres
naturales y los asentamientos humanos. Existe una estrecha colaboración
y actividades conjuntas entre las oficinas regionales para América Latina
y el Caribe de ambas instituciones, y sus puntos focales están localizados
ambos en San José, Costa Rica, asegurando así una efectiva y sostenible
colaboración. El CRID, como mecanismo de información patrocinado por EIRD,
es igualmente un socio efectivo en la ejecución de actividades conjuntas.
En el caso del proyecto, se espera que el CRID colabore activamente en
la diseminación e intercambio de información con relación al mismo. Sostenibilidad
del proyecto |
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